jueves, 19 de julio de 2012

¿Donde está la pasta?

A Manos Llenas
A mí siempre siempre me han enseñado que la energía ni se crea ni se destruye: se transforma. Lo mismo pasa con el dinero, a no ser que te llames Reserva Federal y hagas un Ctrl+P cada vez que te parece.
Donde quiero llegar, es que el dinero que ha corrido por nuestro país durante los últimos años... ¿Donde está?¿Se ha esfumado? ¿Se han pasado los ricachones encendiendose puros con billetes de 500 y se han acabado esfumando en cenizas? ¿O es culpa de los niños perdiendo centimos cada vez que se van a comprar "las chuches"?

Son muchas las preguntas que surgen a todo el mundo acerca de los rescates bancarios, los recortes constantes, las subidas de impuestos... en definitiva, todo lo que nos están jodiendo a humanos, animales e incluso a los pocos parásitos que no se dedican a la política. Por lo tanto, la pregunta que todo el mundo se hace es: ¿Donde está la pasta?

Los bancos parecen secos, el estado dice que no ingresa, a Europa le encanta ver como los 'mercados' nos joden... Total, mientras se entretienen con nosotros dejan tranquilos al resto.

En España hemos nadado en la abundancia, sobre todo del 2001 al 2007: con el cambio de la peseta al Euro afloraron muchos millones en dinero negro en los primeros años de la década. El gran aliado fué el gobierno que traspasó a las comunidades las competencias del suelo y estas en parte delegaron en ayuntamientos dirigidos por avaros y analfabetos terratenientes que no tardaron en cambiar lechugas y olivos por ladrillos.

Por su parte los bancos contaban con montones de depósitos de medias y grandes fortunas que no daban abasto a gastar el dinero negro que iban cambiando por 'cash', por lo que no necesitaban tocar sus fortunas de los bancos. Estos estaban encantados: depósitos=dinero para prestar.
La gente cambiaba alegremente su piso en barrios de extraradio por chalets en pueblos próximos con una alegría que en pocos sitios se ha visto. El cambio era sencillo: vender el piso a los inmigrantes por X, pedir al banco otro X y así comprarse un chalet (aunque fuera adosado) de un valor de XX ¡por solo X, la mitad! ¡¡Una ganga!!
La verdad es que hubo gente que hizo grandes negocios, pero la avaricia acabó con muchos de ellos y sus sueños. Se quedaron muchos de ellos con deudas valoradas en XXXXXX por querer alargar una ecuación con un solo resultado. Lo que viene siendo el 'Efecto Casino': tras una buena mano, el jugador tiende a arriesgar de nuevo en lugar de conformarse con la ganancia original, por pura avaricia, sin saber que  la banca siempre gana. O lo que es lo mismo: el jugador siempre pierde.

¿Y la 'banca' que ha hecho con sus ganancias?? Pues resulta que la banca la dirigen humanos, a los humanos les dá por hacer de jugadores, que se gastan la pasta que la banca había 'quitado' a los otros jugadores (o sea, a nosotros) y... a buen entendedor...

Todo es una pirámide, un negocio piramidal con una base cada vez mas pisoteada y un vértice cada vez con mas pasta. Un vértice que nadie sabe quienes son pero que cada vez deciden más por el resto: "quien tiene la pasta tiene el poder".

Pues eso es lo que pasa con la pasta: se supone que si yo pido al banco dinero para comprar algo, el vendedor lo vuelve a depositar tarde o temprano en el banco de nuevo, este debería disponer de el para volverlo a prestar, lo volvería a recuperar....se supone que el mismo fajo de billetes, sería devuelto varias veces al banco y así repetidas veces. Es como los bancos han hecho negocio toda la vida, hasta que les ha dado por hacer el gilipollas con el dinero por avariciosos, porque son humanos y ahora no solo tenemos que devolverles lo que nos han prestado, si no que además, tenemos que rescatarlos para que sigan haciendo el imbécil.

A pagar los de siempre y de las pensiones vitalicias y desfalcos directos de los dirigentes mejor no hablamos... Porque la pregunta en sí que tenemos que hacernos es: ¿Quien tiene la pasta?

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